Empezamos con un solo taller.
Veíamos a un taller mecánico anotar las órdenes en un cuaderno, cobrar con un recibo escrito a mano y avisarle al cliente por WhatsApp con una foto del repuesto. Cada cierre de mes era una noche entera juntando papeles para entender cuánto se vendió y cuánto se debe. Y cuando el cuaderno se mojaba, se perdía la información.
Empezamos a construir algo para ese taller. Una orden de trabajo, una lista de clientes, un par de reportes simples. Fuimos sumando lo que ellos necesitaban: presupuestos, inventario, firma del cliente, recordatorios por WhatsApp, tablero del día. Cada función nació porque alguien la pidió, no porque sonara bien en una reunión.
Hoy ServitechCloud lo usan talleres de rubros muy distintos — mecánicos, de celulares, electrónica, lubricentros, refrigeración, náutica y más — pero la regla sigue siendo la misma: si una función no le sirve a alguien que tiene un taller abierto ahora mismo, no la construimos.
Cómo decidimos qué hacer.
Reglas que tenemos pegadas en la pared. Cuando hay una duda sobre qué construir o qué cobrar, volvemos a estas.
Si una función no resuelve algo real en el día a día, no la metemos. Preferimos hacer menos cosas, pero que las que hay funcionen.
Sin permanencia, sin penalidades, ni letra chica. Si el sistema no te sirve, cancelas y se acabó.
Detrás del chat hay una persona que entiende cómo funciona un taller, no un bot que te pasa un link de la documentación.
Las funciones más útiles del sistema fueron pedidas por talleres reales. Lo que se usa todos los días se construyó escuchando a quien lo iba a usar.
Las soluciones por rubro no son cosméticas: cambian campos, mockups, terminología y flujos. Un taller de celulares y uno de autos no usan el mismo formulario.
Lo que ves es lo que pagas. Sin “este módulo es aparte”, sin recargos sorpresa cuando llega la factura.
Algunas decisiones que tomamos por nuestros clientes.
Cosas concretas que vienen incluidas y que nos parece importante que sepas antes de empezar.
Tus datos están respaldados todos los días. Si tu computadora se rompe, abres el sistema en otra y sigues trabajando.
No hay contrato anual ni penalidad por irte. Cancelas el plan desde el mismo sistema cuando quieras.
Te respondemos por el mismo canal que ya usas, no en un portal de tickets.
Incluida en todos los planes. Sin cargo extra por agregar técnicos a la app.
Pagas un mes a la vez. Si dejas de necesitarlo, dejas de pagarlo.
Cuando agregamos una función nueva, la reciben todos los planes que ya la tengan habilitada. Sin upgrades forzados.